La casa está en una ubicación perfecta para descubrir lugares increíbles en poco tiempo:


  • Norte : Santiago de Compostela (1h - 1h30)
  • Sur : Oporto (1h - 1h30) → Un destino especial, cruzar la frontera siempre aporta un extra.
  • Este : Ourense (45 min) y los impresionantes Cañones del Sil.


Dentro de este radio, hay muchísimos más rincones por explorar: playas, pueblos con encanto, naturaleza y una gastronomía única.


Empecemos con los hermanos del pais de abajo....


(OEdC❤🇵🇹, siemrpre)

Portugal (o ¿Galicia del Sur? )



Monçao: nuestro Portugal para el día a día.



A solo 15 minutos en coche (yendo con calma). Un lugar infravalorado (por quienes no lo conocen; no por nosotros)


  • Más cerca de OEdC que el supermercado grande de al lado de tu casa → Y sin embargo, poca gente lo tiene en su lista de escapadas. Injusticia total.
  • Casco histórico → Calles empedradas, murallas y tranquilidad absoluta.
  • Termas gratuitas → Agua caliente en plena calle. Si esto estuviera en otro sitio, cobrarían entrada.
  • Luces de Navided → Si vienes a Vigo por eso, entonces DEBES venir aquí.
  • Gastronomía top → La picaña del Restaurante Guardiao te creará un trauma (positivo)

Monção es como ese grupo de música que solo unos pocos conocen pero que es una joya. Visítalo antes de que se llene de turistas y pierda la gracia.

Valença do Minho: toallas, bacalao y más...



A unos 25 min en coche de O Eido de Celia.


  • Fortaleza → Murallas enormes y calles adoquinadas, rollo medieval pero con tiendas.
  • Compras → Toallas y sábanas que parecen de hotel, pero a buen precio.
  • Gastronomía → Bacalao portugués que te hará olvidar el filete de pollo.
  • Puente Internacional → Cruzar a pie a Tui mola, si flipas un poco, te sientes como en una peli de espías. Si tienes vértigo, igual lo pasas mal...


Ideal para pasear, comprar y comer. Plan sin fallos.

Braga, una ciudad con historia y ambiente



A unos 100 km de O Eido de Celia (~1h 15min en coche).


  • Centro histórico → Calles peatonales donde es imposible no acabar en una terraza.
  • Bom Jesus do Monte → Escaleras para poner las piernas a prueba… o subir en funicular.
  • Catedral de Braga → La más antigua de Portugal, ahí es nada.
  • Gastronomía → Bacalao que te hará replantearte la dieta.
  • Ambiente nocturno → Bares con terraza, copas y buen rollo.

Plan redondo: paseo, comida, café y si te lías… cena también.



Oporto, la escapada que parece más lejos de lo que es.



A unos 1h 30min en coche de O Eido de Celia (~120 km).

Estando en O Eido de Celia, y si no has ido nunca.... pues.... que quieres que te diga...... esto merece un día


  • Ribeira y río Duero → Postales vivas, barcos, puentes y ambiente top.
  • Bodegas de vino → Si no pruebas un Oporto, el viaje no cuenta.
  • Librería Lello → Tan bonita como llena de turistas con ganas de foto.
  • Francesinha → Un sándwich con más calorías que un menú entero, pero épico.
  • Tranvía por el Duero y nostalgia → Paseo clásico con vibes de otra época.


Cruzas la frontera y parece que te has ido lejísimos. ¡Planazo sin discusión!

Ponte de Lima, el pueblo más antiguo de Portugal (y se nota)



A unos 1h en coche de O Eido de Celia (~65 km).


  • Puente romano-medieval → Lleva siglos ahí y sigue más entero que muchos de nosotros.
  • Casco histórico → Calles adoquinadas, plazas con encanto y cero prisas.
  • Río Lima → Paseo bonito, ideal para hacer fotos y fingir que haces senderismo.
  • Vino verde → Fresquito, entra solo… pero cuidado, que luego toca volver.
  • Mercado quincenal → De todo un poco, con ese desorden encantador de los mercados auténticos.

Un sitio para ir, comer bien, pasear y preguntarte por qué no viniste antes.

Viana do Castelo, el rincón portugués que te hará replantearte la vida



A unos 85 km de O Eido de Celia (~1h 15min en coche).


  • Centro histórico → Calles adoquinadas, edificios con historia y cero estrés.
  • Santuario de Santa Luzia → Subes (o coges el funicular, que no somos atletas) y flipas con las vistas.
  • Playas atlánticas → Arena fina, olas potentes y ese fresquito que te quita la resaca de un Oporto de más. Eso si, cuidao con las corrientes al meterte que igual apareces en las Azores (y esto es muy en serio)
  • Bacalao a la moda de Viana → Si pensabas que el bacalao portugués no podía mejorar, prueba este.
  • Ambiente local → Gente amable, cafés con terraza y un ritmo de vida que da envidia.

Un sitio que tiene de todo y te deja con ganas de volver. ¡Ojo, que engancha!



Caminha, donde el Miño se lanza al Atlántico



A unos 50 km de O Eido de Celia (~45 min en coche).


  • Centro con encanto → Plazas con terrazas, callejuelas adoquinadas y ritmo tranquilo.
  • Estuario del Miño → Aquí el río se despide y el Atlántico lo recibe con los brazos abiertos.
  • Playas → Arena dorada, dunas y agua… bueno, fresquita es poco.
  • Ferry a A Guarda → Un mini viaje en barco que te hace sentir aventurero por 5 minutos.
  • Gastronomía → Pescado, marisco y vinho verde, porque la vida hay que disfrutarla.


Si quieres desconectar sin agobios, Caminha es un acierto seguro.

Guimarães: Donde nació Portugal



A unos 120 km de O Eido de Celia (~1h 30 min en coche).


  • Centro histórico → Más medieval que una serie de caballeros, pero sin dragones y demás movidas peligrosas.
  • Castillo de Guimarães → Donde nació Portugal. Literalmente, no es marketing.
  • Plaza de Santiago → Ideal para sentarse, pedir algo y fingir que entiendes la historia del lugar.
  • Platos potentes → "Rojões à Minhota" (cerdo con patatas) y "arroz de pica-no-chão" (arroz con gallo) para valientes.
  • Dulces conventuales → Porque en los conventos no solo rezaban, también inventaban postres legendarios.

Si te va la historia con sustancia (en todos los sentidos), Guimarães es una apuesta segura.

Vilanova da Cerveira, arte, río y gangas textiles



A unos 35 km de O Eido de Celia (~30 min en coche).


  • El Cervo → La famosa escultura del ciervo en lo alto del monte. Por las vistas de la desembocadura del Miño, subir hasta allí es casi obligatorio.
  • Centro con encanto → Calles tranquilas, arte por todas partes y cero agobios.
  • Paseo fluvial → Perfecto para un paseo relajado junto al Miño o para hacer fotos fingiendo que corres.
  • Feria de ropa → Cada último sábado de mes. Sábanas, toallas, ropa y calzado a precios que te hacen replantearte los centros comerciales. Sinceramente creo que algunas cadenas de ropa española compran aquí y luego venden en España (sinceramente).
  • Gastronomía → Bacalao en todas sus formas, arroz de marisco y postres con más azucar que las canciones de Andy&Lucas.


Plan redondo: subes al Cervo, bajas al mercado, comes como un rey y vuelves con el maletero lleno de compras. ¡Día bien aprovechado!



Melgaço, vino, termas y un toque medieval



 A unos 40 km de O Eido de Celia (~40 min en coche).


  • Casco antiguo → Calles de piedra, una torre medieval y ese aire de otro siglo.
  • Termas → Agua caliente y propiedades "milagrosas". Si no rejuveneces, al menos te relajas.
  • Vino Alvarinho → Aquí no se discute, se bebe. Y es de los mejores de Portugal.
  • Gastronomía → Cabrito asado y presunto (jamón portugués). Nada de ensaladas tristes.
  • Parque Nacional Peneda-Gerês → Si después de comer te sientes aventurero, la naturaleza te espera.

Melgaço tiene de todo: historia, buen comer y vino de primera. Fácil llegar, difícil irse.

Nossa Senhora da Peneda y su lago escondido.



A unos 60 km de O Eido de Celia (~1h 15min en coche). Si vas a Melgaço, entonces merece la pena, por un poco más, llegar aquí.


  • Santuario de Nossa Senhora da Peneda → Un "mini Bom Jesus" encajado en un valle que te hace preguntarte cómo demonios construyeron eso allí.​
  • Subida al lago → Dos kilómetros de sendero empinado que te hará reconsiderar tus hábitos de ejercicio.​Aviso: no es para cualquiera.
  • Lago de Chã do Monte → Arriba te espera un lago artificial rodeado de rocas y, si tienes suerte, vacas cachenas que te miran como diciendo "¿y tú de dónde sales?".​
  • Vistas panorámicas → Desde arriba, las vistas del valle son tan impresionantes que casi olvidas el esfuerzo de la subida.​


Ideal para una escapada que combine ejercicio, naturaleza y la satisfacción de descubrir un rincón poco conocido. Eso sí, lleva calzado cómodo y algo de agua; las vacas no comparten.

Arcos de Valdevez: naturaleza, historia y buena mesa



A unos 60 km de O Eido de Celia (~1h en coche).


  • Casco histórico → Calles adoquinadas, plazas con encanto y arquitectura que susurra historias al oído.
    Río Vez → Aguas cristalinas que invitan a un chapuzón o, al menos, a mojarse los pies.
  • Parque Nacional Peneda-Gerês → A un paso, perfecto para perderse (con mapa) entre montañas y cascadas.
  • Gastronomía → Platos tradicionales que hacen que la báscula tiemble: desde el "sarrabulho" hasta el "arroz de lamprea".
  • Vinho verde → Fresco y alegre, como la conversación que sigue a cada copa.

Un destino que combina naturaleza y cultura, perfecto para una escapada que alimente cuerpo y alma.



Entorno natural del río Tea a su paso por A Freixa, cerca de la casa de alquiler vacacional O Eido de Celia, en Guláns, Ponteareas, Galicia, con un sendero bordeado de árboles y hojas caídas, ideal para paseos junto al río



Si el visitante quiere, no necesita desplazarse más de 10 km de O Eido para disfrutar de todo su tiempo. A menos de esa distancia puede ir a playa fluvial de A Freixa con sus instalaciones deportivas y con su paseo hasta Mondariz. También está el monte de San Cibrán, origen de rutas senderistas que pasan por Os muiños de Couso y el Faro de Budiño, o si de senderismo se refiere pueden ir a la Picaraña, y desde ahí, pasando por la Pena do Equilibrio y el castillo del Sobroso, llegar, ya en los montes de A Paradanta, hasta el santuario de A Franqueira. Y por supuesto al lado de la casa está el pueblo de Ponteareas, siempre lleno de vida.



Mención especial requiere Mondariz-Balneario. Alojándose en O Eido de Celia es inevitable la tentación de hacer un viaje en el tiempo a la Belle Epoque de finales del siglo XIX y comienzos del XX, visitando el Balneario de Mondaríz. El lugar, en un ambiente repleto de encanto, sosiego y lujo, recibía por aquel entonces a personajes ilustres y selectos de la cultura, del pensamiento y de la política de la época, como Emilia Pardo Bazán, Rosalía de Castro, Isaac Peral, John Rockefeller III, Benito Pérez Galdós, Castelao, Primo de Rivera, la reina Isabel de Portugal, o el propio Alfonso XIII, que en 1925 le concedió el título de “Muy Hospitalaria Villa”. Decía del lugar el Nobel de Literatura José de Echegaray que “Esto no es un Balneario; Es el palacio de las aguas, ni en España ni en el extranjero hay nada superior”. La Guerra Civil paralizó la vida del lugar, y un incendio en 1973 terminó una época dorada, hoy totalmente recuperada y adaptada al nuevo siglo, incluyendo, además de su espectacular Palacio del Agua, un bello campo de golf de 18 hoyos.
Vista nocturna del balneario de Mondariz en Galicia, con sus icónicas cúpulas iluminadas que destacan en el complejo arquitectónico. Rodeado de frondosa vegetación y colinas, el balneario es uno de los destinos termales más reconocidos de la región. Las luces realzan la elegancia del edificio histórico en contraste con el cielo oscuro, creando un ambiente tranquilo y majestuoso.



Pero si se decide conocer la Provincia de Pontevedra, O Eido está estratégicamente ubicada. A menos de una hora se encuentran maravillosos lugares. Presuponiendo que al visitante de esta zona le gusta la naturaleza, la visita a Islas Cíes es obligatoria. Parque protegido y verdadero paraíso natural. Es un fantástico plan pasar un día allí. Vayan preparados para la playa, pues ahí se encontrarán con la mejor playa del mundo para The Guardian: la playa de Rodas. O se pueden hacer senderismo por las impresionantes rutas que se encuentran fácilmente en internet. Pero vayan a lo que se vayan, haga el tiempo que haga, lleven protección solar y compren el billete de barco con mucha antelación.
Puesta de sol vista a través de la famosa escultura de la Caracola de Donón en Cangas, Galicia. La espiral de metal enmarca el horizonte mientras el sol desciende sobre el océano, llenando el cielo de tonos cálidos de naranja y rojo. Esta escultura se encuentra en un mirador costero que ofrece vistas impresionantes, combinando arte y naturaleza en un entorno espectacular.



Estando por esa zona, y de camino de vuelta a O Eido de Celia, es recomendable visitarun lugar perdido “solo” por la vistas. Pero ¡qúe vistas!. El recuerdo de la ría de Vigo y del emblemático puente de Rande quedará fijada en su memoria para siempre. Sigan el google maps poniendo «el mejor banco el mundo. Redondela». Si no,imposible llegar. Pero repito, es “solo” para ver las vistas. Y aunque sea “solo” para eso,también lo recomendamos.



Un poco más al norte, a 40 minutos de la casa, está la preciosa ciudad de Pontevedra. Disfruten de su casco viejo, maravilloso sitio para cenar y tomar una copita. Es una noble ciudad que siempre tiene mucha vida, pero que en verano destaca especialmente porque Sanxenxo y Portonovo están a un paso. Y a Portugal siempre hay que tenerlo presente. Se puede ir a las “EuroCidades” de Arbo-Melgaço, Salvaterra-Monçao o Tui-Valença, o al parque Natural Peneda-Gerês, en el que está el santuario de Nossa Senhora da Peneda Y si quieren disfrutar de una ciudad diferente, hermosa, patrimonio de la humanidad, pueden ir a Oporto, belleza de lo antiguo y lo moderno combinado. Si van, paseen por el puente Luis I (si no tienen vértigo, claro), coman en la ribera del Duero, hagan una pequeña cata de vinos en la bodegas de Gaia, y den un paseo en barco. Oporto siempre merecerá la pena.
Vista nocturna del Puente Dom Luís I en Oporto, Portugal, con las luces de la ciudad reflejándose en el río Duero. En el primer plano, se ven barcos rabelo tradicionales anclados junto a la orilla, mientras que el icónico puente de hierro conecta las dos orillas de la ciudad, iluminando el paisaje urbano. Este lugar es emblemático de Oporto y ofrece un ambiente pintoresco y romántico por la noche



Pero pararse aquí sería faltar a las riquezas de Galicia. En excursiones de un día se podría visitar nuestra capital Santiago de Compostela, y pasear por la Rua do Vilar, Rua do Franco y las plazas de la catedral. Tambien Fisterra o A Coruña, que no quedan muy alejadas por la autopista. Y al este de la casa está la provincia de Ourense, cuya capital está a 50 minutos de O Eido. Visitar las Burgas y cenar por su casco viejo es maravilloso. Y en la provincia están Carballiño, Ribadavia y Celanova. Si tienen la oportunidad, un paseo en catamarán por los cañones del Sil es algo inolvidable.



Un poco más al norte, a 40 minutos de la casa, está la preciosa ciudad de Pontevedra. Disfruten de su casco viejo, maravilloso sitio para cenar y tomar una copita. Es una noble ciudad que siempre tiene mucha vida, pero que en verano destaca especialmente porque Sanxenxo y Portonovo están a un paso. Y a Portugal siempre hay que tenerlo presente. Se puede ir a las “EuroCidades” de Arbo-Melgaço, Salvaterra-Monçao o Tui-Valença, o al parque Natural Peneda-Gerês, en el que está el santuario de Nossa Senhora da Peneda Y si quieren disfrutar de una ciudad diferente, hermosa, patrimonio de la humanidad, pueden ir a Oporto, belleza de lo antiguo y lo moderno combinado. Si van, paseen por el puente Luis I (si no tienen vértigo, claro), coman en la ribera del Duero, hagan una pequeña cata de vinos en la bodegas de Gaia, y den un paseo en barco. Oporto siempre merecerá la pena.